Este estudio explora los discursos de estudiantes chilenos beneficiados por la política de gratuidad en la educación superior implementada en 2016 para facilitar el acceso de los estudiantes más vulnerables del país a la universidad. Se utilizó un enfoque cualitativo y el análisis crítico del discurso (ACD) para analizar 16 entrevistas en profundidad con estudiantes de diversas universidades y carreras. Los resultados revelan que la educación superior (ESUP) se percibe como un mecanismo clave de movilidad social tanto económica como personal; aunque su acceso no siempre es el resultado de una decisión reflexiva, sino de trayectorias socialmente predeterminadas. La gratuidad se valora como una oportunidad única para acceder a la universidad que alivia la carga económica para estudiantes y familias. Sin embargo, se critica que no garantice la permanencia o el éxito académico por desigualdades estructurales como la falta de preparación en la educación secundaria y dificultades de integración social. Además, se cuestiona que la gratuidad no sea universal; es decir, que se limite su alcance y se convierta en un beneficio condicionado, más que en un derecho social. Finalmente, se observa una tensión entre discursos meritocráticos y críticas a la desigualdad estructural del sistema: algunos estudiantes reproducen la idea de que el éxito depende del esfuerzo individual, mientras otros cuestionan este discurso señalando las barreras sistémicas que enfrentan los estudiantes vulnerables.